Si alguna vez has terminado un amigurumi y te has preguntado por qué tu amigurumi queda torcido, igual has notado que la cara no queda centrada, que los ojos parecen desplazados o que la costura lateral se mueve hacia un lado, no te preocupes: es un problema mucho más común de lo que imaginas.
Muchos principiantes creen que están haciendo algo mal, pero en la mayoría de los casos el problema no está en la forma de tejer, sino en la propia construcción del amigurumi. Cuando se trabaja en espiral continua, es normal que las vueltas no queden perfectamente alineadas y que el tejido tienda a desplazarse ligeramente.
La buena noticia es que existen varios trucos para minimizar este efecto y conseguir un resultado mucho más limpio. En este artículo te explico las causas más habituales y cómo corregirlas.
¿Por qué mi amigurumi queda torcido? Las causas más frecuentes
1. Estás tejiendo en espiral continua
La causa más frecuente es también la más desconocida.
La mayoría de los amigurumis se trabajan en espiral continua, es decir, sin cerrar cada vuelta con un punto deslizado. Esto hace que el inicio de cada vuelta se desplace ligeramente y, con el paso de las vueltas, ese pequeño desplazamiento se haga cada vez más evidente.
Por este motivo, la línea donde comienzan las vueltas nunca queda completamente recta.
¿Tiene solución?
No es un error del patrón ni de tu forma de tejer. Es una característica propia de esta técnica.
2. No utilizas un marcador de vueltas
Parece un detalle sin importancia, pero colocar un marcador al inicio de cada vuelta ayuda a controlar el avance del tejido y evita perder el punto de inicio.
Si empiezas una vuelta en un punto incorrecto, el desplazamiento será todavía mayor.
3. La tensión del hilo no es uniforme
Si unas vueltas quedan más apretadas que otras, el tejido puede deformarse ligeramente.
Intenta mantener siempre una tensión constante.
No hace falta apretar demasiado el hilo; lo importante es que todas las vueltas tengan una tensión similar.
4. Los aumentos siempre están colocados en el mismo sitio
Muchos patrones colocan los aumentos de forma escalonada para mantener una forma más redonda.
Si modificas el patrón y haces siempre los aumentos exactamente en los mismos puntos, es posible que aparezcan pequeñas esquinas o deformaciones.
5. El relleno está mal distribuido
Un exceso de relleno en un lado puede hacer que el amigurumi parezca torcido aunque el tejido esté perfectamente realizado.
Lo ideal es introducir pequeñas cantidades poco a poco e ir distribuyéndolas de manera uniforme.
6. Has colocado los ojos sin comprobar la simetría
Antes de fijar definitivamente los ojos de seguridad, colócalos de forma provisional y observa el amigurumi desde distintos ángulos.
Muchas veces el tejido está correcto y la sensación de que está torcido se debe simplemente a que los ojos no están exactamente a la misma altura.
7. La costura en espiral se desplaza (y es completamente normal)
Esta es probablemente la duda más frecuente.
La llamada «costura» que aparece en muchos amigurumis no es realmente una costura, sino la línea imaginaria donde comienza cada vuelta.
Al trabajar en espiral continua, esa línea nunca permanece completamente recta, sino que va girando ligeramente alrededor de la pieza.
Por eso muchos diseñadores colocan la cara unos puntos desplazada respecto al inicio de la vuelta o indican expresamente dónde deben situarse los ojos y otros elementos.
¿Cómo evitar que el amigurumi quede torcido?
Aunque no siempre es posible eliminar por completo este efecto, sí puedes reducirlo siguiendo algunos consejos:
- Utiliza siempre un marcador de vueltas.
- Cuenta los puntos al terminar cada vuelta.
- Mantén una tensión uniforme.
- Distribuye bien el relleno.
- Coloca los ojos antes de cerrarlos definitivamente.
- Sigue exactamente las indicaciones del patrón.
¿Es un defecto?
No.
Incluso las tejedoras con muchos años de experiencia observan ese pequeño desplazamiento cuando trabajan en espiral continua.
De hecho, si comparas varios amigurumis comerciales o fotografías de diseñadores profesionales, comprobarás que este efecto también está presente.
Lo importante es que el desplazamiento sea pequeño y no afecte a la apariencia general del muñeco.

Conclusión
Si tu amigurumi parece torcido, no te desanimes. En la mayoría de los casos no se trata de un error, sino de una característica propia del tejido en espiral.
Con una buena tensión, un marcador de vueltas y prestando atención a la colocación de los detalles, conseguirás un acabado mucho más limpio y profesional.
Recuerda que cada nuevo proyecto es una oportunidad para mejorar tu técnica, y con un poco de práctica notarás cómo tus amigurumis quedan cada vez más bonitos.
«Este ligero desplazamiento de las vueltas es una característica normal del tejido en espiral continua y ha sido ampliamente explicado por especialistas en amigurumi como PlanetJune.»

