Si estás aprendiendo a tejer, uno de los primeros pasos que necesitas dominar es cómo montar los puntos en dos agujas. Esta técnica básica es el comienzo de cualquier proyecto de punto, ya sea una bufanda, un jersey, un gorro o una manta de lana. Aprender a montar los puntos correctamente te ayudará a conseguir un tejido más uniforme, cómodo de trabajar y con un acabado mucho más bonito.
En este tutorial te voy a enseñar, paso a paso, cómo montar puntos para tejer de forma fácil y sencilla, ideal si estás empezando en el mundo del tricot. Verás qué materiales necesitas, cómo sujetar la lana y las agujas, y cuál es la mejor manera de comenzar tu labor sin complicaciones.
Además, descubrirás algunos consejos prácticos para evitar los errores más comunes al montar puntos y conseguir una base elástica y perfecta para tus proyectos de punto a dos agujas.
Hay varias formas de montar los puntos.
Cómo montar puntos en dos agujas: Método Continental
En este vídeo de Youtube puedes verlo:
Empezamos con un nudo corredizo, ese es el primer punto. Hay que dejar un cabo suelto (el extremo contrario al unido en el ovillo) largo dependiendo del número de puntos a montar. Calcula unos 2 o 3 veces el ancho de la labor.
Ideal para proyectos donde hay elasticidades
Para que no se deformen con el tiempo y permanezcan más rígidos, este montaje funciona muy bien con:
- puños,
- bufandas,
- gorros,
- jerseys,
- y prendas que necesitan flexibilidad.
Cómo montar puntos en dos agujas: Método tejido
El montaje tejido es una forma sencilla de montar puntos utilizando una sola hebra de lana y dos agujas. Es un método especialmente práctico cuando necesitamos montar muchos puntos, ya que no tenemos que calcular previamente cuánto hilo vamos a necesitar para el montaje.
¿Cómo se hace?
Para comenzar, sacamos aproximadamente 10 cm de hilo desde el extremo y hacemos un pequeño bucle. Colocamos este bucle en la aguja izquierda y lo ajustamos suavemente, sin apretarlo demasiado.
A partir de aquí trabajaremos los nuevos puntos de una manera muy parecida a como tejemos un punto del derecho:
- Introducimos la aguja derecha en el punto que tenemos en la aguja izquierda, como si fuéramos a tejerlo del derecho.
- Rodeamos la aguja derecha con el hilo que viene del ovillo.
- Sacamos una nueva lazada a través del punto.
- Sin soltar el punto original, colocamos la nueva lazada en la aguja izquierda.
- Ya tenemos un punto nuevo montado.
- Repetimos estos pasos hasta conseguir el número de puntos que necesitamos.
La particularidad de este método es precisamente que vamos creando cada nuevo punto a partir del anterior, en lugar de tener que dejar una larga hebra de hilo antes de empezar.
Ventajas del montaje tejido
No necesitas calcular la cantidad de hilo
Esta es, para mí, una de las mayores ventajas. Cuando utilizamos un montaje de hebra larga tradicional, tenemos que calcular cuánto hilo necesitaremos antes de empezar. Si nos quedamos cortos, tendremos que deshacerlo y empezar de nuevo.
Con el montaje tejido vamos utilizando el hilo directamente desde el ovillo, por lo que podemos montar tantos puntos como necesitemos sin preocuparnos de quedarnos sin hebra.
Muy práctico para muchos puntos
Es especialmente cómodo para prendas o piezas que requieren un número elevado de puntos. No tenemos que dejar una hebra inicial de varios centímetros o incluso metros.
Es fácil de recordar
Si ya sabes tejer un punto del derecho, el movimiento resulta bastante intuitivo, porque la formación de cada nuevo punto se basa en el mismo principio.
También resulta útil para añadir puntos durante una labor
Este tipo de montaje no solo sirve para comenzar una pieza. También puede utilizarse para añadir puntos en determinadas partes de una labor, por ejemplo al formar una manga o al unir diferentes partes de una prenda.
Cómo montar puntos en dos agujas: Método de cable
El montaje de cable es una forma de montar puntos utilizando una sola hebra de lana y dos agujas de punto. También se conoce como montaje firme o montaje no elástico.
Es un montaje muy sencillo una vez que se aprende el movimiento y resulta especialmente útil cuando queremos conseguir un borde firme, estable y con poca elasticidad.
¿Cómo se hace el montaje de cable?
Para empezar, hacemos un bucle inicial dejando unos centímetros de hilo en el extremo. Colocamos este primer punto en la aguja izquierda y ajustamos el bucle suavemente.
A partir de aquí iremos formando cada nuevo punto a partir de los puntos que ya tenemos en la aguja.
- Introducimos la aguja derecha entre los dos puntos más externos de la aguja izquierda.
- Pasamos el hilo que viene del ovillo alrededor de la aguja derecha.
- Sacamos una nueva lazada hacia delante, formando un nuevo punto.
- Colocamos esa nueva lazada en la aguja izquierda.
- Repetimos el mismo movimiento hasta tener el número de puntos que necesitamos.
Es importante no apretar demasiado los puntos al montar. La tensión debe ser uniforme y permitir que después podamos introducir la aguja con facilidad para tejer la primera vuelta.
¿Qué ventajas tiene este montaje?
Borde firme y estable
Una de las principales características del montaje de cable es que el borde mantiene bien su tamaño y tiene poca elasticidad. Por eso puede ser una buena elección cuando no queremos que el inicio de la labor se estire demasiado.
No necesitamos calcular una hebra larga
Al trabajar directamente con el hilo que sale del ovillo, no tenemos que calcular previamente cuánto hilo necesitamos para montar todos los puntos. Esto puede resultar especialmente cómodo cuando tenemos que montar muchos puntos.
Sencillo y uniforme
Una vez aprendido el movimiento, podemos repetirlo fácilmente y conseguir una orilla bastante regular.
Puede ser útil cuando queremos controlar la forma de la prenda
Al ser un montaje firme, puede funcionar bien en aquellas piezas en las que queremos que el borde conserve su forma y no se estire demasiado.
¿Cuándo utilizar este montaje?
Este montaje puede ser una buena opción para prendas o piezas en las que no necesitamos mucha elasticidad en el borde.
Por el contrario, si vamos a tejer, por ejemplo, un borde que necesita adaptarse y estirarse con facilidad, como determinados puños, calcetines o escotes, puede ser más apropiado utilizar un montaje elástico.
Un pequeño consejo
Al hacer el montaje, procura que todos los puntos tengan una tensión parecida. Si los aprietas demasiado, la primera vuelta puede resultar difícil de tejer y el borde quedará todavía más rígido.
Lo mejor es mantener una tensión firme pero relajada, de manera que la aguja pueda entrar fácilmente en los puntos.
En el vídeo puedes ver el movimiento completo paso a paso para aprender este montaje de una manera más visual.
Cómo montar puntos en dos agujas: Método Provisional
Cuando empezamos un proyecto de punto, normalmente montamos los puntos de forma definitiva sobre la aguja. Sin embargo, hay ocasiones en las que necesitamos que esos puntos iniciales permanezcan “vivos” para poder recuperarlos más adelante. Para eso existe el montaje provisional, una técnica muy útil que todo tejedor debería conocer.
¿Qué es el montaje provisional?
El montaje provisional consiste en crear una base temporal para los puntos utilizando un hilo auxiliar que posteriormente se retira. De esta manera, los puntos iniciales quedan disponibles para volver a trabajarlos cuando sea necesario.
Es una técnica especialmente útil en proyectos donde se teje desde el centro hacia ambos lados, en cuellos que se unen mediante injerto (Kitchener Stitch), en chales, calcetines o cualquier diseño que requiera continuar tejiendo desde el borde inicial.
En este vídeo puedes ver cómo montar los puntos de manera provisional:
¿Cuándo utilizar un montaje provisional?
Algunos ejemplos habituales son:
- Chales que comienzan por el centro.
- Cuellos infinitos tejidos en plano y unidos posteriormente.
- Prendas tejidas desde el escote o desde una sección central.
- Calcetines con puntera o talón especiales.
- Proyectos que requieren unir dos bordes sin que se note la costura.
La gran ventaja es que permite una transición completamente limpia entre las distintas partes de la labor.
Materiales necesarios
Para realizar un montaje provisional necesitarás:
- Tus agujas de tejer habituales.
- El hilo principal del proyecto.
- Un hilo auxiliar de color contrastado y textura lisa.
- Un ganchillo para facilitar el montaje.
Elegir un hilo auxiliar de color diferente al de la labor ayuda mucho a identificarlo y retirarlo más adelante sin confusiones.
Cómo realizar un montaje provisional con ganchillo
Este es uno de los métodos más populares por su sencillez y limpieza.
- Haz un nudo corredizo con el hilo auxiliar y colócalo en el ganchillo.
- Sitúa la aguja de tejer al lado izquierdo del ganchillo y por encima del hilo
- Forma una cadeneta alrededor de la aguja alternando movimientos del ganchillo.
- Continúa hasta obtener el número de puntos deseado.
- Realiza unas cuantas cadenetas adicionales para asegurar el extremo.
- Corta el hilo auxiliar y remata la cadena.
- Con el hilo principal, comienza a tejer recogiendo los puntos montados sobre la aguja.
Cuando llegue el momento de recuperar los puntos, solo tendrás que deshacer la cadena de ganchillo desde el extremo correcto e ir colocando los puntos liberados en una aguja.
Consejos para un resultado perfecto
- Utiliza siempre un hilo auxiliar liso y resistente.
- Evita hilos peludos o con mohair, ya que dificultan la retirada posterior.
- No aprietes demasiado la cadena provisional.
- Comprueba el número de puntos antes de comenzar la labor principal.
Ventajas del montaje provisional
El montaje provisional ofrece una gran flexibilidad en el diseño y acabado de las prendas. Permite trabajar en ambas direcciones, facilita uniones invisibles y proporciona un acabado mucho más profesional en muchos proyectos de punto.
Aunque al principio puede parecer una técnica avanzada, con un poco de práctica se convierte en una herramienta imprescindible para afrontar patrones más complejos y ampliar nuestras posibilidades creativas.
Conclusión
El montaje provisional es una técnica sencilla pero extremadamente versátil. Aprender a utilizarla abrirá la puerta a nuevos tipos de proyectos y acabados más refinados. Si nunca lo has probado, te animo a practicarlo en una pequeña muestra antes de incorporarlo a una prenda. Verás que, una vez dominado, se convierte en uno de esos recursos que utilizarás una y otra vez en tus tejidos.
¿Has utilizado alguna vez el montaje provisional? Cuéntanos en los comentarios en qué proyecto te resultó más útil.
Consejos al montar puntos
No aprietes demasiado los puntos
Si el montaje queda muy tenso, luego será difícil tejer la primera vuelta. Mantén una tensión suave y uniforme.
Usa una aguja medio número más grande
Muchas tejedoras utilizan una aguja ligeramente más gruesa solo para montar los puntos y conseguir más elasticidad.
Mantén una tensión constante
Intenta que todos los puntos tengan el mismo tamaño para lograr un borde limpio y profesional.
Practica la colocación de los dedos
En el método continental los dedos ayudan a controlar la hebra. Al principio puede parecer complicado, pero con práctica se vuelve muy rápido y cómodo.
Cuenta los puntos varias veces
Es fácil perder la cuenta mientras se monta. Revisa antes de empezar a tejer la primera vuelta.
Puedes ver más técnicas básicas de tricot en este enlace: PUNTO PASO A PASO

