Seguro que alguna vez te ha pasado, te toca unir dos ovillos de lana cuando estás disfrutando de tu labor de punto o ganchillo y, en plena faena, ¡se acaba el ovillo! O quizás quieres cambiar de color, combinar diferentes tonos o aprovechar esos restos de lana que tienes guardados.
En cualquiera de estas situaciones surge la misma pregunta: ¿cómo unir dos ovillos de lana para que la unión no se note y no estropee el resultado?
Aunque pueda parecer complicado, existen varios métodos para unir dos hilos de lana de forma sencilla, segura y discreta. Algunos permiten conseguir un acabado prácticamente invisible, mientras que otros son perfectos cuando buscas rapidez y facilidad.
En este artículo te enseñamos 5 formas diferentes de unir dos ovillos de lana, tanto si tejes a dos agujas como si prefieres el ganchillo. También veremos qué método conviene utilizar según el tipo de fibra y algunos errores que deberías evitar.
¡Vamos a ello!
¿Cuándo necesitas unir dos ovillos de lana?
Hay varias situaciones en las que necesitarás incorporar un ovillo nuevo a tu labor.
Las más habituales son:
- Cuando se termina el ovillo: es la situación más frecuente. Si estás tejiendo una bufanda, un jersey o una manta, llegará un momento en el que tendrás que continuar con otro ovillo.
- Cuando quieres cambiar de color: para crear rayas, dibujos, combinaciones de colores o cualquier otro efecto decorativo.
- Cuando quieres aprovechar restos de lana: unir diferentes ovillos te permite reutilizar pequeñas cantidades de hilo que tienes guardadas.
- Cuando cambias de tipo de hilo: puede que quieras combinar diferentes texturas o materiales en un mismo proyecto, aunque en este caso tendrás que prestar atención al grosor y a la composición de las fibras.
Sea cual sea el motivo, lo importante es conseguir una unión resistente que no forme bultos, agujeros ni zonas demasiado gruesas en el tejido.
Antes de empezar: algunos consejos para conseguir una buena unión
Antes de explicar los diferentes métodos, conviene tener en cuenta algunos detalles que te ayudarán a conseguir un resultado mucho más limpio.
1. Intenta unir los ovillos al principio de una vuelta
Siempre que sea posible, aprovecha el comienzo de una nueva vuelta o fila para incorporar el ovillo nuevo. De esta manera, los extremos quedarán en uno de los laterales de la labor, donde será más fácil esconderlos.
Si estás tejiendo una pieza que después llevará costuras, puedes aprovechar también esas zonas para ocultar las uniones.
2. Comprueba que ambos hilos tienen un grosor similar
Si vas a unir dos ovillos del mismo tipo de lana, normalmente no tendrás problemas. Sin embargo, cuando utilizas hilos de diferente grosor, la unión puede quedar más abultada o modificar ligeramente la tensión del tejido.
3. No tires demasiado de los extremos
Una unión excesivamente apretada puede deformar los puntos y hacer que aparezcan pequeñas arrugas o tiranteces.
Lo ideal es mantener una tensión uniforme y comprobar cómo queda el tejido después de incorporar el nuevo hilo.
4. Evita los nudos demasiado grandes
Aunque los nudos parecen una solución rápida, pueden crear pequeños bultos que se notan especialmente en prendas y tejidos finos. Además, algunos pueden aflojarse con el uso.
Siempre que puedas, utiliza un método que permita integrar los extremos en el propio tejido.
5 métodos para unir dos ovillos de lana
No todos los métodos sirven para cualquier tipo de hilo. Por eso, vamos a explicar cinco técnicas diferentes para que puedas elegir la que mejor se adapte a tu proyecto.
1. Unión rusa: para conseguir un acabado limpio y sin nudos
Dificultad: media | Ideal para: lana, algodón, acrílico y otros hilos que permitan pasar una aguja por su interior.
La unión rusa, también conocida como Russian Join, es una de las técnicas más interesantes cuando quieres unir dos ovillos sin dejar extremos sueltos.
Su principal ventaja es que los dos hilos quedan entrelazados entre sí y los extremos se esconden en el interior de cada hebra. De esta manera, no necesitas hacer nudos ni dejar largas hebras para rematar posteriormente.
¿Qué necesitas?
- Los dos extremos de lana que quieres unir.
- Una aguja lanera o aguja de tapicería con el ojo adecuado.
- Unas tijeras.
Cómo hacer la unión rusa paso a paso:
- Coloca los dos extremos de lana uno junto al otro, dejando aproximadamente entre 5 y 7 centímetros de hilo en cada lado.
- Enhebra uno de los extremos en la aguja lanera.
- Introduce la aguja por el interior de la propia hebra, pasando entre sus fibras o cabos durante unos 4 o 5 centímetros.
- Antes de sacar completamente la aguja, deja un pequeño bucle en el extremo.
- Pasa el otro hilo por ese bucle.
- Enhebra el segundo extremo y repite el procedimiento, introduciéndolo por el interior de su propia hebra.
- Ajusta suavemente los dos extremos para que las uniones queden bien encajadas.
- Recorta los pequeños sobrantes que hayan quedado fuera.
¡Ya tienes los dos ovillos unidos!
Consejo: esta técnica funciona especialmente bien con hilos de varios cabos que permiten introducir la aguja entre sus fibras. Si utilizas un hilo muy fino, muy compacto o de un solo cabo, conviene probar primero con un pequeño trozo para comprobar que la unión no queda demasiado gruesa.
2. Unión afieltrada o Spit Splice: perfecta para lana natural
Dificultad: fácil | Ideal para: lana de oveja y otras fibras animales que puedan afieltrarse, sin tratamiento superwash.
La unión afieltrada, conocida también como Spit Splice, es uno de los métodos más prácticos para unir dos ovillos de lana sin necesidad de aguja ni de dejar extremos que rematar.
Su funcionamiento es muy sencillo: aprovechamos la capacidad de algunas fibras naturales para entrelazarse mediante la humedad y la fricción.
Eso sí, hay una condición importante: no funciona con cualquier tipo de lana. Necesitas una fibra que pueda afieltrarse, como la lana de oveja sin tratamiento superwash. No es adecuada para acrílico, algodón o lana superwash.
¿Qué necesitas?
- Los dos extremos de lana.
- Un poco de agua.
- Tus propias manos.
Cómo hacer la unión afieltrada paso a paso:
- Separa los últimos centímetros de los dos extremos de lana, deshaciendo ligeramente los cabos si el hilo está formado por varias hebras.
- Si el hilo es grueso, puedes reducir parte de los cabos para evitar que la unión quede demasiado abultada.
- Coloca los dos extremos uno sobre otro, superponiéndolos aproximadamente entre 5 y 7 centímetros.
- Humedece ligeramente la zona donde se encuentran los dos hilos. Puedes utilizar un poco de agua.
- Coloca la unión entre las palmas de tus manos.
- Frota enérgicamente durante unos segundos, haciendo rodar la lana entre las manos para que las fibras se entrelacen.
- Deja que se seque y comprueba con un pequeño tirón que la unión ha quedado firme.
El resultado es un único hilo continuo, sin nudos y sin extremos que tengas que esconder.
Consejo: antes de utilizar esta técnica en una labor importante, comprueba que tu lana puede afieltrarse. Si utilizas lana superwash, algodón o acrílico, tendrás que elegir otro método.
3. Unión por superposición: rápida y sencilla
Dificultad: muy fácil | Ideal para: mantas, bufandas y tejidos gruesos o con textura.
Si buscas una técnica sencilla que no requiera herramientas especiales, la unión por superposición puede ser una buena alternativa.
Consiste en colocar los dos hilos uno junto al otro y tejer durante unos cuantos puntos utilizando ambos a la vez.
De esta forma, los dos ovillos quedan integrados en el tejido sin necesidad de hacer un nudo.
¿Qué necesitas?
- El ovillo que estás utilizando.
- El ovillo nuevo.
- Tus agujas de punto o tu ganchillo.
Cómo hacer la unión por superposición paso a paso:
- Cuando te queden aproximadamente 10-15 centímetros de hilo del ovillo antiguo, prepara el nuevo.
- Coloca ambos hilos en paralelo, manteniendo juntos los dos extremos.
- Continúa tejiendo sujetando los dos hilos simultáneamente durante unos 3 o 4 puntos.
- Suelta el hilo antiguo y continúa trabajando únicamente con el nuevo.
- Al terminar, esconde los pequeños extremos sobrantes en el reverso del tejido si es necesario.
Esta técnica es muy fácil de realizar y resulta especialmente útil en proyectos donde una pequeña diferencia de grosor no supone un problema.
Consejo: ten en cuenta que durante los puntos en los que trabajas con los dos hilos juntos el tejido puede quedar algo más grueso. Por eso, no es la mejor opción para prendas muy finas, encajes o tejidos donde buscas una superficie completamente uniforme.
4. Unión sencilla con extremos para rematar: la opción más versátil
Dificultad: muy fácil | Ideal para: prácticamente cualquier tipo de lana y proyecto.
A veces, la solución más sencilla es también la más eficaz.
No siempre necesitas unir físicamente los dos extremos antes de continuar tejiendo. Puedes dejar el hilo antiguo y empezar directamente con el nuevo, para después esconder ambas hebras en el reverso de la labor.
Es una técnica muy utilizada porque funciona con prácticamente todos los materiales y no necesita herramientas especiales.
¿Cómo hacerlo?
- Cuando el ovillo esté a punto de terminarse, deja unos 15 centímetros de hilo sobrante.
- Suelta el hilo antiguo y coge el ovillo nuevo.
- Deja también unos 15 centímetros de hilo del nuevo ovillo.
- Continúa tejiendo normalmente con el hilo nuevo.
- Cuando hayas terminado la labor, utiliza una aguja lanera para esconder los dos extremos por el reverso del tejido.
- Introduce cada extremo entre varios puntos, siguiendo la dirección de los puntos y procurando no tirar demasiado.
- Recorta el sobrante con cuidado.
El resultado puede ser muy limpio si rematas correctamente los extremos.
Consejo: siempre que sea posible, incorpora el nuevo ovillo al principio de una vuelta. Así podrás esconder los extremos con mayor facilidad y evitar que la unión quede en una zona demasiado visible.
5. Nudo mágico: una solución rápida para determinados proyectos
Dificultad: fácil | Ideal para: proyectos sencillos y tejidos donde se pueda comprobar la resistencia de la unión.
El nudo mágico, conocido como Magic Knot, es otra alternativa para unir dos ovillos sin tener que rematar largas hebras.
Su particularidad es que utiliza dos pequeños nudos que se deslizan y quedan bloqueados uno contra otro.
Aunque es una técnica muy popular por su rapidez, no es la opción más recomendable para todas las labores. Puede deslizarse en hilos muy lisos o resbaladizos, y no conviene utilizarla sin comprobar antes su resistencia.
¿Cómo hacer el nudo mágico paso a paso?
- Coloca los dos extremos de lana en paralelo, dejando que se crucen ligeramente.
- Utiliza el extremo del hilo antiguo para hacer un nudo sencillo alrededor del hilo nuevo.
- Haz lo mismo con el extremo del hilo nuevo, rodeando el hilo antiguo.
- Comprueba que los dos nudos están bien formados.
- Sujeta los extremos largos de los dos hilos y tira en direcciones opuestas.
- Los nudos se deslizarán hasta encontrarse y quedarán bloqueados uno contra otro.
- Comprueba la resistencia tirando con firmeza, sin deformar el hilo.
- Recorta los extremos sobrantes solo si has comprobado que la unión aguanta bien.
Consejo: antes de utilizar el nudo mágico en una prenda, haz una prueba con un trozo de la misma lana. No lo utilizaría como primera opción en calcetines, prendas sometidas a mucha fricción, tejidos infantiles o proyectos que vayan a lavarse con frecuencia.
¿Qué método elegir según el tipo de lana?
Como has podido comprobar, no existe una única técnica que sea perfecta para todos los proyectos.
La composición del hilo, su grosor y el tipo de labor influyen mucho a la hora de elegir cómo unir dos ovillos.
Esta tabla te ayudará a decidir:
| Método | Tipo de hilo | Principal ventaja |
|---|---|---|
| Unión rusa | Hilos que permitan pasar la aguja por su interior | Unión discreta y sin nudos |
| Unión afieltrada | Lana natural afieltrable | No deja extremos |
| Superposición | Cualquier fibra | Fácil y rápida |
| Extremos para rematar | Cualquier fibra | Muy versátil |
| Nudo mágico | Hilos que sujeten bien los nudos | Rapidez |
Mi recomendación es utilizar la unión afieltrada cuando trabajes con lana natural que pueda afieltrarse y la unión rusa cuando quieras un acabado discreto sin depender de las características de la fibra.
Para quienes están empezando, dejar los extremos y rematarlos posteriormente es una opción estupenda. No necesitas aprender una técnica complicada y puedes conseguir resultados muy buenos.
Errores frecuentes al unir dos ovillos de lana
Aunque unir dos ovillos no es complicado, hay algunos errores que pueden hacer que el resultado no sea el esperado.
Estos son los más habituales:
1. Hacer un nudo demasiado apretado
Un nudo muy grueso puede crear un bulto visible en la labor. Además, puede resultar incómodo si aparece en una prenda que estará en contacto con la piel.
Solución: utiliza una unión que permita esconder los extremos o remátalos correctamente en el reverso del tejido.
2. No dejar suficiente hilo para rematar
Si cortas los extremos demasiado cortos, será mucho más difícil esconderlos de forma segura.
Solución: deja aproximadamente entre 10 y 15 centímetros cuando utilices el método de extremos para rematar.
3. Utilizar una unión afieltrada con lana superwash
Este es un error bastante frecuente. Aunque la etiqueta indique que el hilo es de lana, si ha recibido un tratamiento superwash sus fibras no se afieltrarán de la misma manera.
Solución: comprueba siempre la composición y el tratamiento del hilo antes de elegir esta técnica.
4. Superponer demasiados puntos
Cuando trabajas con dos hilos a la vez durante demasiados puntos, esa zona puede quedar más gruesa que el resto.
Solución: utiliza únicamente los puntos necesarios para asegurar la transición y comprueba el resultado antes de continuar.
5. No comprobar la resistencia de la unión
Una unión que parece perfecta a simple vista puede soltarse cuando empiezas a tejer.
Solución: tira suavemente de los dos extremos antes de continuar. Es una comprobación sencilla que puede ahorrarte tener que deshacer parte de la labor.
¿Cómo esconder los extremos de lana para que no se vean?
Si has elegido un método que deja extremos sueltos, el remate final es fundamental para conseguir un acabado bonito.
Para ello, necesitarás una aguja lanera.
Sigue estos pasos:
- Enhebra uno de los extremos en la aguja lanera.
- Introduce la aguja por el reverso de la labor.
- Pasa el hilo entre varios puntos, siguiendo la dirección del tejido.
- Cambia ligeramente de dirección para ayudar a sujetar el extremo.
- Evita tirar demasiado, ya que podrías deformar los puntos.
- Recorta el sobrante sin cortar demasiado cerca de la zona donde queda sujeto el hilo.
- Repite el proceso con el otro extremo.
Un buen remate debe quedar integrado en el tejido y no formar bultos visibles por el derecho de la labor.
Si estás tejiendo a ganchillo, puedes aprovechar los pequeños espacios entre puntos para esconder los extremos siguiendo el recorrido de las hebras.
Un último truco: si la labor va a lavarse o bloquearse, comprueba el remate después de ese proceso. Así podrás asegurarte de que los extremos siguen bien sujetos.
Preguntas frecuentes sobre cómo unir dos ovillos de lana
¿Cuál es la mejor manera de unir dos ovillos de lana sin que se note?
Depende del material. Para lana natural que pueda afieltrarse, la unión afieltrada es una excelente opción. Para otros hilos, puedes utilizar la unión rusa, que permite esconder los extremos en el interior de las hebras.
También puedes dejar los extremos y rematarlos cuidadosamente por el reverso de la labor.
¿Se pueden unir dos ovillos de lana sin hacer nudos?
Sí. La unión rusa, la unión afieltrada y la superposición permiten unir dos ovillos sin necesidad de hacer un nudo convencional.
La elección dependerá del tipo de hilo y del acabado que quieras conseguir.
¿Cómo unir dos ovillos de lana acrílica?
La lana acrílica no puede afieltrarse como la lana natural, por lo que no debes utilizar la técnica de unión afieltrada.
Puedes recurrir a la unión rusa si el hilo permite introducir una aguja por su interior, a la superposición o al método de dejar los extremos para rematarlos después.
¿Cuántos centímetros de hilo debo dejar para unir dos ovillos?
Si vas a utilizar el método de dejar los extremos para rematar, lo recomendable es dejar entre 10 y 15 centímetros de cada hilo.
De esta manera tendrás suficiente margen para esconderlos correctamente con una aguja lanera.
¿Puedo utilizar estos métodos tanto para punto como para ganchillo?
Sí. Los cinco métodos explicados pueden adaptarse a proyectos de punto y ganchillo, aunque la forma de incorporar el nuevo hilo puede variar ligeramente.
En ganchillo, por ejemplo, puedes aprovechar el último paso de un punto para introducir el nuevo color o hilo, mientras que en punto puedes hacerlo al comenzar una nueva vuelta.
¿Es mejor unir los ovillos al principio o en medio de una vuelta?
Siempre que puedas, es preferible hacerlo al principio de una vuelta o fila. Así tendrás más facilidad para esconder los extremos y evitarás que la unión quede en una zona central y visible del tejido.
Conclusión: elige la unión que mejor se adapte a tu proyecto
Unir dos ovillos de lana correctamente es una habilidad muy útil que te permitirá continuar tus labores sin preocuparte por los cambios de hilo.
Como hemos visto, existen diferentes técnicas y cada una tiene sus ventajas. La unión rusa es perfecta para conseguir un acabado discreto, la unión afieltrada resulta estupenda para determinadas lanas naturales y el método de dejar los extremos para rematar es una alternativa sencilla que funciona con prácticamente cualquier material.
Lo más importante es elegir la técnica adecuada, mantener una tensión uniforme y comprobar que la unión queda bien sujeta antes de continuar tejiendo.
Y recuerda: ¡no tires esos pequeños restos de lana que te van quedando! Con una buena técnica para unir ovillos podrás aprovecharlos en nuevos proyectos y darles una segunda oportunidad.
¿Conocías estos métodos? ¿Tienes algún truco especial para unir dos ovillos de lana? ¡Cuéntanoslo en los comentarios! Nos encantará conocer otras formas de conseguir un acabado perfecto.
¿Quieres aprender más técnicas y trucos? En Aprender Ganchillo o Aprender Punto encontrarás muchos más consejos.

